Los efectos de las pantallas en los niños: “Reducen la atención y aumentan el riesgo de fracaso escolar”

Cada vez con más frecuencia nos cuesta levantar la cabeza para despegar la mirada del móvil y prestar atención a lo que pasa a nuestro alrededor e, incluso, a la persona que nos habla.

El neuropsicólogo Álvaro Bilbao desmonta los mitos de las nuevas tecnologías y ofrece consejos para usarlas.

Cada vez con más frecuencia nos cuesta levantar la cabeza para despegar la mirada del móvil y prestar atención a lo que pasa a nuestro alrededor e, incluso, a la persona que nos habla. Este enganche lo sufren tanto adultos como menores, a veces demasiado pequeños —los expertos recomiendan trastear con dispositivos hasta los seis años.Por eso, los efectos de la exposición a las pantallas en el desarrollo intelectual y emocional de los más pequeños es un tema que preocupa a los padres.

Los gurús tecnológicos Steve Jobs y Bill Gates no quisieron que sus hijos jugaran de pequeños con dispositivos electrónicos. Decisiones que indican la repercusión en la educación de los más pequeños que puede tener no controlarles el uso que hagan de los estos gadgets.

El neuropsicólogo Álvaro Bilbao, autor del exitoso El cerebro del niño explicado a los padres, desmonta los mitos creados en torno a la tecnología y enumera una serie de recomendaciones a seguir en sus múltiples conferencias.

Según Bilbao, los niños no necesitan familiarizarse pronto con la tecnología. “Los dispositivos están diseñados para ser intuitivos y fáciles de usar, por eso una persona mayor también es capaz en dos horas de buscar en Google o ver un vídeo en YouTube”. Otro mito: las nuevas tecnologías ayudan a desarrollar la inteligencia. “No hay transferencia de lo aprendido en el mundo digital al mundo real, es decir, puedes ser muy bueno jugando al Guitar Hero pero no tener ni idea de tocar la guitarra”, expone el doctor.

Unas las afirmaciones que más alarma causan durante su reciente charla en el colegio Brains International de Madrid es que “a mayor tiempo expuestos a las nuevas tecnologías, mayor es el riesgo de desarrollar Síndrome de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)”, un trastorno que afecta al 5% de los niños en España aproximadamente. Esto se explica porque entre los efectos que destacan de una excesiva exposición a las pantallas se encuentra el aumento de la impaciencia y la reducción de la atención. Bilbao desmonta así otro de los mitos más extendidos al respecto, según el cual se mejora la capacidad de concentración. Según Bilbao, al interactuar con el móvil, la tableta o el ordenador “se apaga la circunvalación frontal, que es la parte del cerebro que fija la atención”. El neuropsicólogo explica que “la atención es como la ventana por la que vemos el mundo: cuanto más grande es, más luz nos entra de fuera hacia dentro; a mayor atención, mayor introspección y capacidad de aprendizaje y resolución de problemas”. Bilbao mantiene que “al darles un móvil a los más pequeños para que se entretengan, les estamos entrenando para que tengan una ventana pequeña. Un niño de dos años no necesita ver Peppa Pig mientras espera dos minutos a que su cuidador compre el pan, puede esperar sin estar entretenido”, asegura.

Durante la charla, Bilbao hace una comparativa entre el entorno en el que un niño queda envuelto al jugar a un videojuego, “en el que constantemente están pasando cosas y obtiene recompensas inmediatas y constantes”, con el contexto de un aula, mucho más estático, lento, y en el que para obtener la recompensa hay que esforzarse. Por eso, abunda el experto, “los niños que viven en el mundo digital, el colegio les parece lento, les cuesta concentrarse, creen que los libros son el no va más del aburrimiento porque hay que leer palabra por palabra y terminan una página y no ha pasado nada, y encima la tienen que pasar ellos mismos”.

En su consulta, Bilbao asegura que recibe a jóvenes que hablan con más amigos digitales a través de las redes sociales que en la vida real e, incluso, que “eligen a sus parejas por el número de seguidores que tienen en Instagram, porque eso luego les beneficiará a ellos con más seguidores”. De ahí la importancia que desde pequeños “pongamos los pies en la tierra” a nuestros hijos.

Con todo, Bilbao considera que las nuevas tecnologías son “una herramienta muy útil” y opina que “sí deberían estar presentes en el aula en determinados momentos”, pero “a partir de la segunda mitad de Primaria”. Aún así, invita a reflexionar sobre el “cuidado” que grandes empresarios tecnológicos han mostrado con sus propios hijos. Indica, además, que “trabajar la escritura es beneficioso, igual que los cálculos”.

Normas de uso

Antes de empezar a enumerarlas, Bilbao insta a la sala a utilizar las pautas ofrecidas “con sentido común” y no obsesionarse con ponerlas en práctica a rajatabla.

Sobre la edad. Bilbao considera que “depende de la madurez del niño”, pero considera que “los 10 años es muy temprano” para darles su propio móvil. La mayoría de los expertos hablan de entre los 12 y 14 años. Además, agrega Bilbao, “llega un momento —la preadolescencia— que para los chavales es fundamental estar dentro de un grupo de amigos, pero siempre supervisando el tiempo y los contenidos, para evitar los negativos y poder hablar sobre lo que creemos que es inapropiado”. Y para empezar a tocar un móvil, el experto fija la edad en seis años: “Cuanto más tarden, más disfrutarán de otros juegos”.

Graduar el uso: hay que limitar el tiempo de uso y fijar al menos dos días a la semana sin dispositivos. Bilbao considera que 45 minutos al día como máximo, “más puede ser nocivo”. Además, declara, “los niños que pasan más tiempo viendo la televisión tienen mayor tendencia al fracaso escolar. No solo porque la tele sea un estímulo nocivo, sino por pasar menos tiempo con sus padres”.

Establecer reglas: “Antes de jugar tienen que cumplir con sus responsabilidades y cuando papá o mamá dicen que se acabó, se apaga sin protestar. De lo contrario, al día siguiente no se podrá usar porque estará demostrando una falta de autocontrol”, argumenta el neuropsicólogo. Momentos libres: Bilbao recomienda descartar el uso de pantallas “para que los pequeños esperen o se distraigan, o cuando están con otros niños”. Tampoco cree adecuado cenar en familia con la tele o tableta, o que se use el móvil antes de dormir, pues “la luz azul de las pantallas retrasa el sueño”.

Ver más en: https://www.20minutos.es/noticia/3536787/0/alvaro-bilbao-pantallas-nuevas-tecnologias-menores/#xtor=AD-15&xts=467263

Fuente: 20minutos.es