¿De qué manera puedo motivar a mis estudiantes y desarrollar sus aprendizajes?

Te presentamos algunas ideas claves para trabajar la motivación con los estudiantes.

Muchas veces los docentes hemos utilizado una dinámica o un juego grupal que sea atractivo para los estudiantes con el propósito de motivarlos a aprender.  Pero también hemos constatado que esta motivación no siempre ha sido suficiente para mantenerlos activos e involucrados en el aprendizaje.  Esto es porque la motivación escolar no está  restringida a una técnica o método de enseñanza en particular, sino que esta conlleva a una complicada  interrelación de diversos componentes cognitivos, afectivos, sociales y académicos que tienen que ver tanto con las actuaciones de los estudiantes como con la de los docentes.

El término motivación proviene del verbo “moveréque significa “moverse” o “ponerse en movimiento”. El concepto de motivación para varios autores implica  impulso o fuerza que nos dan energía y que nos dirigen a actuar de la manera en que lo hacemos para lograr un propósito.

Para Frida Díaz Barriga una motivación puede está regulada por tres dimensiones:

  • Aproximación–evitación: tenemos deseos y gustos que nos impulsan a actuar,  por ejemplo, en busca del éxito o logro, pero también evitar el fracaso.
  • Intrínseca-extrínseca: podemos estar motivados a lograr nuestras metas o logros, originados por intereses y necesidades personales, como también por  las necesidades del contexto o por factores impuestos por otros.
  • Profundo o superficial: nuestras motivaciones más profundas nos llevan a lograr una tarea  sin que nos preocupe en tiempo y el esfuerzo necesario para lograrlo, por ejemplo, lograr ser un profesional en la medicina. Mientras que la motivación superficial, nos lleva a establecer acciones para metas más concretas, como por ejemplo, estudiar para un examen o presentar un trabajo determinado.

En suma, el logro del aprendizaje significativo está condicionado no solo por procesos  pedagógicos, sino que requiere como condición básica y necesaria una disposición o voluntad por aprender, sin la cual todo tipo de ayuda pedagógica estará condenada al fracaso. Esta condición no solo depende de la voluntad de los estudiantes, sino que el docente juega un papel clave en dicha motivación, por lo que es indispensable que se tome conciencia de ello.

En la siguiente presentación interactiva encontrarás algunas ideas claves para trabajar con los estudiantes. Recuerda que estas no son recetas, solo recomendaciones para ayudarte a trabajar en el aula.